Ellen Forney, fotografía de Jacob Peter Fennell

“Dibujar lo que siento es un gran alivio, es como quitarse una astilla”

La idea del artista atormentado lleva siglos en nuestro imaginario colectivo, pero, ¿existe una verdadera relación entre los trastornos mentales y la creatividad? ¿“Curarse” es incompatible con ser artista? Estas son algunas de las preguntas que la dibujante Ellen Forney se hace en “Majareta. Manía, depresión, Miguel Ángel y yo”, un libro que muestra en viñetas cómo es para ella tener trastorno bipolar y su lucha personal en busca de la estabilidad tras ser diagnosticada. Ellen vive en Seattle (Washington), y ha accedido a concedernos una entrevista a través de correo electrónico.