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    [post_content] => [vc_row][vc_column][vc_column_text]Andrés ColaoEl pasado 10 de octubre de 2019, el movimiento asociativo de salud mental celebró, en todo el estado, el Día Mundial de la Salud Mental bajo el lema “Conecta con la vida”.

En todas las comunidades, en muchas provincias, ciudades y pueblos, conmemoramos un día que para el colectivo de salud mental sirve de visibilidad y de conexión con la sociedad, en uno de los muchos esfuerzos por erradicar el , que pesa como una losa sobre las personas que padecemos un problema de salud mental.

Este año, dedicamos este día de reivindicación y sensibilización a poner sobre la mesa una de las consecuencias más duras, irreversibles y dramáticas que afecta a más de 800.000 personas al año en el mundo y que es la primera causa de muerte no natural en nuestro país: el suicidio.

Como superviviente y en primera persona, quiero hacer hincapié en la necesidad de asumir que, detrás de las estadísticas y fríos datos numéricos, estamos hablando de vidas humanas, de personas que un día tuvieron sueños y expectativas, ganas de vivir y de amar y ser amadas, y metas por conseguir. En algún momento del camino, la sociedad en su conjunto fallamos a estas personas.

Hay momentos en los que desear no despertar por la mañana, no vivir un nuevo día, se convierte en la mejor de las soluciones. No por fácil, no por no tener gente querida alrededor que puede darnos la mano para avanzar, sino porque la vida dejó de ser una aventura que mereciese la pena ser disfrutada.

Si bien la decisión es personal, en la mayoría de las ocasiones, me pregunto si una palabra de aliento, un abrazo en un momento inesperado, un café tranquilo y sin prisas, una llamada de teléfono para hablar y no un mensaje escrito rápido, no hubiesen servido para conectar con una persona que se siente desconectada, sola, rendida.

Me hace pensar en cómo muchas veces, este ritmo de vida vertiginoso que llena nuestros días de ocupaciones para llenarnos de cosas que tienen fecha de caducidad nos hace inmunes a otros tiempos, a otros ritmos, a otras necesidades. Nos impide reaprender a parar, a mirar, a escuchar, a sentir.

El pasado 10 de octubre, me acordé de todas esas personas y de las que se sienten en este momento como ellas, y me acordé de mí y de lo que pudo haber sido y no fue.

[caption id="attachment_57476" align="aligncenter" width="1000"]Día Mundial de la Salud Mental de 2019 Andrés Colao, en el extremo derecha de la foto con compañeros y compañeras del Comité Pro Salud Mental En Primera Persona, la reina Letizia Ortiz y el presidente de la Confederación en el acto institucional del Día Mundial de la Salud Mental de 2019[/caption]

Y entonces me alegra seguir vivo y darme cuenta de que estoy viviendo cosas que no hubiese vivido, que queda mucho camino por andar y que no siempre será fácil, pero que tengo la oportunidad de trabajarlo. Y hago aún más consciente la responsabilidad que tenemos como sociedad de hacer de este mundo un lugar para vivir, no para sobrevivir, donde las diferencias nos enriquezcan y no nos estorben y donde no sobre nadie, y sumemos todas las personas.

Por las que ya no están, por las que seguimos aquí y, en definitiva, por todas las personas que con mayor intensidad o menos nos hemos sentido solas en la inmensidad de nuestros pensamientos, deseo, de todo corazón, vivir la vida dando la batalla contra la intolerancia y el silencio para, finalmente, vivir sin miedo, sin sufrimiento y sin estigma.

Andrés es el representante del Comité Pro Salud Mental AFESA Salud Mental Asturias. . Artículo de opinión publicado en el nº 3 de la Revista Encuentro de 2019.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/4"][vc_btn title="VOLVER A NOTICIAS" style="gradient-custom" gradient_custom_color_1="#ffffff" gradient_custom_color_2="#ffffff" gradient_text_color="#005b50" shape="square" align="center" i_icon_fontawesome="fa fa-chevron-circle-left" add_icon="true" link="url:%2Fnoticias%2F|title:NOTICIAS||"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][/vc_row]
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Vivir sin miedo

22/02/2020

Artículo de opinión de Andrés Colao Cueva sobre la prevención del suicidio desde su perspectiva como superviviente en primera persona. Artículo publicado en el nº 3 de la revista Encuentro de 2019.

Andrés ColaoEl pasado 10 de octubre de 2019, el movimiento asociativo de salud mental celebró, en todo el estado, el Día Mundial de la Salud Mental bajo el lema “Conecta con la vida”.

En todas las comunidades, en muchas provincias, ciudades y pueblos, conmemoramos un día que para el colectivo de salud mental sirve de visibilidad y de conexión con la sociedad, en uno de los muchos esfuerzos por erradicar el , que pesa como una losa sobre las personas que padecemos un problema de salud mental.

Este año, dedicamos este día de reivindicación y sensibilización a poner sobre la mesa una de las consecuencias más duras, irreversibles y dramáticas que afecta a más de 800.000 personas al año en el mundo y que es la primera causa de muerte no natural en nuestro país: el suicidio.

Como superviviente y en primera persona, quiero hacer hincapié en la necesidad de asumir que, detrás de las estadísticas y fríos datos numéricos, estamos hablando de vidas humanas, de personas que un día tuvieron sueños y expectativas, ganas de vivir y de amar y ser amadas, y metas por conseguir. En algún momento del camino, la sociedad en su conjunto fallamos a estas personas.

Hay momentos en los que desear no despertar por la mañana, no vivir un nuevo día, se convierte en la mejor de las soluciones. No por fácil, no por no tener gente querida alrededor que puede darnos la mano para avanzar, sino porque la vida dejó de ser una aventura que mereciese la pena ser disfrutada.

Si bien la decisión es personal, en la mayoría de las ocasiones, me pregunto si una palabra de aliento, un abrazo en un momento inesperado, un café tranquilo y sin prisas, una llamada de teléfono para hablar y no un mensaje escrito rápido, no hubiesen servido para conectar con una persona que se siente desconectada, sola, rendida.

Me hace pensar en cómo muchas veces, este ritmo de vida vertiginoso que llena nuestros días de ocupaciones para llenarnos de cosas que tienen fecha de caducidad nos hace inmunes a otros tiempos, a otros ritmos, a otras necesidades. Nos impide reaprender a parar, a mirar, a escuchar, a sentir.

El pasado 10 de octubre, me acordé de todas esas personas y de las que se sienten en este momento como ellas, y me acordé de mí y de lo que pudo haber sido y no fue.

Día Mundial de la Salud Mental de 2019

Andrés Colao, en el extremo derecha de la foto con compañeros y compañeras del Comité Pro Salud Mental En Primera Persona, la reina Letizia Ortiz y el presidente de la Confederación en el acto institucional del Día Mundial de la Salud Mental de 2019

Y entonces me alegra seguir vivo y darme cuenta de que estoy viviendo cosas que no hubiese vivido, que queda mucho camino por andar y que no siempre será fácil, pero que tengo la oportunidad de trabajarlo. Y hago aún más consciente la responsabilidad que tenemos como sociedad de hacer de este mundo un lugar para vivir, no para sobrevivir, donde las diferencias nos enriquezcan y no nos estorben y donde no sobre nadie, y sumemos todas las personas.

Por las que ya no están, por las que seguimos aquí y, en definitiva, por todas las personas que con mayor intensidad o menos nos hemos sentido solas en la inmensidad de nuestros pensamientos, deseo, de todo corazón, vivir la vida dando la batalla contra la intolerancia y el silencio para, finalmente, vivir sin miedo, sin sufrimiento y sin estigma.

Andrés es el representante del Comité Pro Salud Mental AFESA Salud Mental Asturias. . Artículo de opinión publicado en el nº 3 de la Revista Encuentro de 2019.